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Terra
La Coctelera

La importancia de la música

La música es el idioma
universal, y se entiende aun
cuando no se pueda
comunicar con palabras habladas.
Tal es el efecto de la música que
leemos en el libro por P.H. Fawcett,
Exploración Fawcett, que estos
exploradores que estaban viajando
en la selva procurando determinar
la formación del límite entre el
Perú, Brasil, Paraguay y Bolivia para
autorizar el mapa, llevaban un
acordeón para tocar de noche.
Aunque las tribus indígenas no
entendían su idioma, entendían su
espíritu por medio de la música y
les ayudaban.
¿Cómo sería este mundo sin
música alguna? Si no hubiera el
cántico de los pajaritos, ni el
murmullo de los ríos, ¿daría gusto
vivir aquí? Quítese la música de
nuestro mundo y se habrá quitado
una de las creaciones más sublimes
de Dios. Quítese la música del alma
humana y se habrá quitado uno de
los goces más elevados y una de las
necesidades más imprescindibles
para la felicidad del hombre y para
que tenga un medio de adorar a su
Creador. Sin embargo, en la iglesia
muchas veces se le da menos
importancia a la música que la que
le da el mundo.
Tampoco reconocemos su
tremendo poder. Consideremos la
influencia potente que ejerce la
música sobre el hombre. ¿Se ha
sorprendido usted mismo cantando
un anuncio de una marca de
cigarrillos? ¿Por qué lo cantaba?
¿Fue porque le gustaba esa marca
de cigarrillos? ¡Nunca! ¿Por qué lo
cantaba? Fue porque un
comerciante reconoció el poder de
la música y gastó miles para emplear
esa forma de propaganda tan
persuasiva.
El resultado fue que por causa de
la música se puso a cantar el
anuncio sin darse cuenta. Aunque
no fuma, el fabricante le tenía
cantando acerca de su producto por
el poder de la música.
El diablo comprende el valor de
la música en la vida del hombre.
¡Mire cómo atrae a la gente del
mundo con su música! Tiene sus
músicos por dondequiera. Sus
agentes gastan mucho dinero y
tiempo en el esparcimiento de sus
ideas inmundas por medio de la
música para adoctrinar al hombre y
así agarrar su alma.
Amy Wilson Carmichael, una
misionera de la India dice:
“Hay algo inmortal en las
semillas de una canción. Una noche
después de empezar a estudiar
enfermería estaba paseando al lado
del río. Un joven se me acercó y me
preguntó con timidez: ‘¿Se acuerda
de mí? Hace tiempo yo asistía a los
cultos de niños debajo del árbol en
su patio’. Después él repetía texto
tras texto y cantaba canción tras
canción. Estoy maravillada de la
potencia de vida que se desprende
de la canción. Ahora procuramos
más y más poner una melodía
sencilla a los pensamientos eternales
y los damos a los vientos de Dios
para esparcirlos”.
La música es una parte integral
de nuestra vida, sin embargo
muchas veces la tenemos en poco y
no la apreciamos como es debido.
¿Se ha fijado en los Salmos, el gran
número de ocasiones en que el
salmista nos exhorta diciendo:
“Cantad a Jehová”? ¿Se ha fijado en
el gran número de almas que son
atraídas al evangelio por medio de
la música de las alabanzas en
nuestras iglesias?
Como la alabanza es el resultado
del contacto del corazón del
hombre con Dios, y como la
música es el idioma de los
sentimientos interiores, cantar los
himnos evangélicos es la mejor
manera de expresar nuestras
alabanzas a Dios. La música prepara
el ambiente, dirige los pensamientos
hacia Dios, pone énfasis en las
verdades espirituales, nos despierta
a hechos buenos, y nos unifica en
lazos de amor y compañerismo
cristiano.
Si es así, ¿no debemos pasar más
tiempo en la preparación de la
música para cada culto? ¿No
debemos estudiar con fervor la
música para aprovechar este medio
de ganar almas para nuestro
Salvador? Si se pone a estudiar con
entusiasmo y determinación, la
música puede ser de mucha ayuda
en el ministerio, y en toda la vida.

La Musica

La Importancia De La Musica En Nuestras Vidas